Hotel boutique en el Tigre
Martes, Febrero 9, 2010
Con el concepto boutique, pero sin perder la impronta familiar, Rumbo 90º ofrece alojamiento, comida típica, pero gourmet, y una locación adecuada para eventos cerca de Buenos Aires.Para qué vamo’ a ir al Delta? Vamo’ al Tigre que es nacional.” Con esta declaración, Niní Marshall elegía el lugar para su luna de miel en una de sus películas, lo que da fe de cuánto tiempo hace que se trata de un destino turístico querido por los argentinos.
Por ejemplo: a los 31 años de edad, hace 26 que Paola Gezzi hizo del Delta su lugar en el mundo. “Con mis padres y mi hermano siempre amamos esta zona. Tuvimos la oportunidad de comprar tierras en un momento bueno. Era un pajonal, no existía nada”, cuenta. “Primero pensamos en una casa de familia y después, a pesar de que no veníamos del rubro, se nos ocurrió incursionar en hotelería, algo más que el parador y la parrilla.”
Nacido en 2005, Rumbo 90º Delta, Lodge & Spa es un hotel boutique diseñado como una casa de familia con seis suites, un deck sobre el río, un salón de eventos, un restaurante con capacidad para más de 200 comensales y spa con sauna e hidromasajes.
Como en casa
“Nuestra idea fue incorporar el concepto de casa de familia, pero orientado a hotel boutique cinco estrellas, para la gente que venía al Delta a buscar algo distinto”, define la socia gerente de Rumbo 90º, aludiendo tal vez, sin saberlo, a la diferencia que hacía Niní entre el Delta y el Tigre.
“Esto coincidió con una conducción en el municipio de Tigre, cuya agencia de turismo, desde hace un par de años, está fomentando el desarrollo del Delta como destino turístico, lo cual nos ayudó mucho”, añade.
Tal vez también en consonancia con esta tendencia, resultó que el hospedaje y el restaurante podrían ser, cada uno, un negocio en sí mismo (la tercera pata son los eventos). “Los estudios de mercado nos indicaron que faltaban opciones en materia de alojamiento boutique y también de comida típica de la zona, como el dorado, por ejemplo. Nosotros servimos comida típica y artesanal, pero gourmet. Incluso nos sorprendió la buena respuesta que tuvimos a medida que nos hicimos conocidos”, explica. De hecho, ganaron el certamen “En busca del Menú Tigre 09”, en el cual la evaluación la hizo la Escuela de Cocineros Gato Dumas.
Gezzi es la cara visible del emprendimiento, pero detrás de ella están sus padres y su hermano, con una mención especial a su mamá, Graciela, que es quien se ocupa de la decoración y de armar la carta. “Fue ella quien ambientó la casa central con un hogar en la planta baja, la que armó el salón como un quincho y la que estructuró el spa como algo rústico pero con onda oriental. La idea siempre fue confluir hacia algo familiar pero de calidad”, define Gezzi.
Chicos empujando
Otra de las decisiones estratégicas fue ofrecer una opción propia de traslados, porque influyen en la tarifa. “Al que no tiene su nave le resolvemos el problema con nuestras propias lanchas y timoneles”, señala la emprendedora. “Así manejamos grupos chicos y cuando se trata de eventos o de grupos más grandes, tercerizamos. “Además, ya teníamos un canal privado que dragamos nosotros con autorización de la Marina, con amarras privadas donde barcos y lanchas pueden atracar”, agrega la emprendedora.
Para este año, el proyecto es añadir cinco o seis habitaciones más, habilitando otro sector, “porque el lugar tiene hectáreas como para seguir aprovechando”, aunque la premisa es no superar las doce habitaciones para no perder la impronta intimista que procura brindar Rumbo 90°.
Mientras el sol va cayendo en el río, Gezzi reflexiona: “El lapso de 2003 a 2009 fue de los más prósperos para este sector, que creció mucho entre las cadenas nacionales e internacionales y los players independientes. Pero somos los chiquitos, los independientes, quienes, al no tener todo resuelto, más apostamos a invertir”.
Fuente: Clarin iEco

