El turismo adecuado a las normas de calidad
Lunes, Febrero 22, 2010
Durante el último tiempo, el turismo acaparó todas las miradas por el afluente de miles extranjeros a estas tierras, por ende, no puede dejar de tenerse en cuenta. Todos los turistas, sin distinción de origen, comentan las bondades del suelo argentino en estos términos:
-La Ciudad de Buenos Aires tiene mucho para ver, y el ambiente es muy “europeo”, lo que la convierte en un sitio amigable para recorrer y sentirse a gusto:
-Los precios son muy bajos, gracias a la relación cambiaria del peso con el dólar o el euro, lo que les permite comprar a sus anchas y dejar el país llevando las valijas llenas y las billeteras vacías;
-Los sitios turísticos del interior les permiten viajar sin problemas, con infraestructuras de servicios adecuadas, aunque todavía deficientes;
-Las propuestas de hospedaje se van convirtiendo en un “pool” de opciones que cualquier turista esperaría encontrar en un destino internacional.
La situación así contada parecería ser ideal, no obstante, no es difícil encontrar que sigue habiendo lugares donde el turista no es del todo bien tratado, donde se le cobran precios exorbitantes sólo por escucharlo hablar en otro idioma. O bien, se les falta el respeto echando mano a la bien conocida “viveza criolla”, que nos convierte, paradójicamente, en estúpidos irremisibles, y demás rarezas que no son tales.
Los emprendimientos turísticos, desde los más tradicionales a los más novedosos, carecen, en su mayoría, de una estructura de empresa que sustente su operación eficiente, frente al aluvión de turistas que estamos recibiendo. Asimismo, las fuentes de información para el turista -aún hoy- continúan siendo insuficientes, ya que deberíamos tender a la guía del visitante que le permita obtener el mayor provecho en su estadía, y el mayor beneficio económico para nosotros.
Las condiciones de seguridad en los lugares habituales del circuito porteño han mejorado sustancialmente, pero todavía vemos viajeros quejándose por robos, engaños y pequeñas estafas, que no contribuyen a generar confianza en nuestro suelo.
En este sentido, un servicio de calidad turística con sello internacional, se perfila como una herramienta eficaz para que las empresas turísticas aprendan a mejorar su atención a los clientes y dar un servicio de excelencia. El servicio, que fue concebido en sintonía con la Resolución 1027/05 de la Secretaria de Turismo de la Nación (que plantea un registro único de agentes y empresas de viajes certificadas), comprende el asesoramiento sobre las normas ISO 9001:2000 y sobre los Sistemas de Gestión Ambiental, de Salud y Seguridad Ocupacional, y el programa de capacitación en Sistemas de Atención al Visitante.
La ISO 9001:2000 es la referencia más clara para el diseño, implementación y mantenimiento de un Sistema Integral de la Calidad, que permite, entre otras cosas, organizar y garantizar el control de los procesos de prestación, relevar la satisfacción de los clientes (internos y externos), y permitir el reconocimiento internacional de un estándar de calidad. También se incluye asesoría en ISO 14001:2004 Sistemas de Gestión Ambiental. En este caso, se trata de un mecanismo formal y estructurado que proporciona el marco de acción riguroso necesario para alcanzar y mantener un desempeño ambiental efectivo y eficiente, desarrollando una política y objetivos que tomen en consideración los requerimientos legislativos e información sobre los impactos ambientales significativos.
Otra norma trabajada es la OSHAS 18001 Salud y Seguridad Ocupacional, la cual tiene como objetivo la minimización de los riesgos inherentes a la actividad económica y los procesos de las organizaciones, tanto para los que forman parte de ellas como para la sociedad toda. Garantizando así la salud y seguridad de los miembros de las organizaciones, y también se garantiza una continuidad y conformidad en el servicio, haciendo a los clientes o usuarios los principales beneficiarios de la mejora.
Por último, se implementa un sistema de “Atención de Visitantes”, el cual tiene como objetivo establecer un Modelo de Atención al Cliente que se encuentre enmarcado en los parámetros de un sistema de gestión de calidad. Con su desarrollo e implementación, una organización puede asegurar un estándar propio de atención de los visitantes o usuarios, y el mantenimiento de ese estándar a través del tiempo.
La tarea de mejorar las condiciones para el turista debe ser compartida por los organismos públicos que regulan la actividad, y acompañada por una profesionalización creciente de los emprendimientos turísticos. Debemos aprender a “gerenciar” dichos emprendimientos, haciendo lugar a la mejora de las prestaciones para ganar en prestigio y beneficio económico.
El ordenamiento de los servicios debe ser medido al detalle, y la planificación sobre éstos debe ser lo suficientemente eficiente como para predisponernos a ganar, sin que el turista pierda. Mostrémosle que Argentina es, sin duda, un “país generoso”.-
(*)Grupo Crescent

