El apellido de los zapatos
Jueves, Marzo 4, 2010
Pese a que tiene 24 sucursales en todo el país y que el crecimiento en los últimos años es más que comprobable, Batistella nunca dejó de conservar los valores de la empresa familiar. De hecho, Juan Pablo, el gerente de la sucursal central de las zapaterías, es uno de los representantes de la tercera generación de los Batistella. –¿Quién fundó la zapatería?
–Mi abuelo, Humberto Batistella, que abrió el primer local en 1945 en la calle Deán Funes. Compraba zapatos en Buenos Aires y los vendía fuera de temporada, para poder comercializarlos más barato. Después se sumaron sus cuatro hijos varones, que siguieron con la política de reinvertir lo que iban ganando, y abrieron de a poco las sucursales.
–¿Y ahora?
–Ahora están a cargo los cuatro hermanos y nos sumamos sus hijos. Toda la familia está trabajando.
–¿Cómo llegaste vos?
–Empecé a los 18. No me gustaba estudiar, trabajaba acá al mismo tiempo y quise meterle pilas a esto. Empecé de cadete, como todos los empleados.
–Batistella es un apellido que se relaciona directamente con zapatos…
–Sí, inevitablemente. Tenemos una gran trayectoria que fuimos armando con seriedad y gracias al boca en boca, vendemos porque la gente nos conoce.
–¿Qué conservan de aquella pequeña empresa familiar?
–El trato con los empleados, que siempre fue cordial y familiar. No le debemos nada a nadie, las cuentas se pagan al día, y eso lo traemos de antes, porque a mi abuelo nunca le gustó deber, a mi papá y a mis tíos tampoco. Además conservamos las ganas de trabajar y de seguir creciendo.
–¿Cómo es el mercado cordobés?
–La gente busca la calidad, quiere un zapato lindo pero que le dure. Si esa calidad es coherente con el precio, mejor. Por ahí prefieren gastar un poco más, pero saben que nuestro zapato no se rompe.
–¿Pagan con tarjeta o efectivo?
–El 60 por ciento con tarjeta. La situación económica hace que la gente busque financiación, especialmente ahora que viene la temporada de invierno y el calzado es más caro.
–¿Por qué las sucursales no están en los shoppings?
–Porque el criterio de la empresa es no alquilar locales.
–¿Cómo es el margen de ganancia en el negocio?
–No es tan alto. En especial con nuestro criterio de ofrecer buenos precios.
–¿Cómo están las ventas?
–Estamos vendiendo muy bien, un poco más que el año pasado. De a poco volvemos al nivel de ventas anterior a la crisis de 2001. El secreto es que los clientes no se vayan sin comprar.
–¿Cómo es eso?
–Mirá, tenemos 500 modelos y 13 mil pares de zapatos, a más cantidad, mayores posibilidades de vender. Los vendedores tienen penado decir que no hay. En todo caso, podemos encontrar algo parecido.
–¿A qué público apuntan?
–Familiar, cuando armamos la vidriera separamos por línea. Antes éramos zapatería de colegio o de señora grande pero hace unos 10 años que traemos bastante moda. Pero acá puede encontrar zapatos un nene de un año, y una señora de 80. Es una especie de shopping del calzado.
–¿Cómo se distribuyen las 24 sucursales?
–En Córdoba, cinco en capital y una en Río Cuarto. Y las otras 19 están en Buenos Aires, Mendoza, Catamarca, Jujuy, Mendoza, Buenos Aires y Mar del Plata.
–¿Y empleados?
–195 empleados, estamos manteniendo casi 200 familias. El tema de los empleados es crucial para nosotros.
–¿Por qué?
–Porque siempre los tratamos muy familiarmente, son parte de la empresa. Este año cumplimos 65 años como empresa y hacemos un asado, vienen los empleados del interior en colectivos propios.
–¿Por qué te parece que la empresa creció tanto?
–Mira, mi abuelo tenía una visión bárbara, era un genio y la fue remando. Hasta que falleció, venía a los locales e iba marcando qué zapatos se iban a vender bien. Mi papá le decía ‘no, ese es un modelo viejo’. Pero al final de la temporada, era el zapato más vendido. Olfato puro.
Fuente: La Voz
2 respuestas a “El apellido de los zapatos”
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Verissimo! Tengo unos Batistella y los adoro, son hermosos y eternos!
Gracias, Amalia, por el comentario!