Buscar
Emprendedores nóveles

Arrancar de cero

Lunes, Enero 18, 2010

93 emprendedores pudieron mostrar sus creaciones en Dinosaurio Mall / Todos destacan la importancia de la ayuda financiera para el empujón inicial.Hasta el más largo de los caminos, dice un proverbio chino, comienza con un pequeño primer paso. Y los emprendedores, los que se animan a arrancar, entienden ese concepto.

A fines de diciembre, 93 cordobeses expusieron sus productos en Dinosaurio. Productos que forman parte de su microempresa, creada y sostenida, en parte, gracias al aporte crediticio del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación (de mil a 15 mil pesos).

Cada emprendedor entonces, montó un stand para exhibir su producción. Las propuestas, para todos los gustos: confecciones textiles, carpintería, cestería, herrería, productos alimenticios. Y la lista sigue.

En este caso puntual, los créditos fortalecieron institucionalmente a los negocios previamente generados . Los emprendedores desde sus stands , contaron cómo es arrancar de cero con un negocio propio y cuáles son las estrategias posibles para hacerlo funcionar. ¿El resultado? Lograr que la actividad deje de ser un hobbie para transformarse en fuente de trabajo .

Productos tradicionalistas

Domingo Arrieta produce artesanías en cuero crudo, como fustas y vainas. La búsqueda de la perfección se puede ver en la prolijidad en las tramas y en el tiempo que le dedica a cada producto. Domingo hace esto “de toda la vida”: lleva 38 años trabajando con el cuero de cabra . “Por suerte, puedo vivir de esto”, señaló mientras mostraba una fusta de 120 tejedurías diferentes.

“Soy de Villa de Tulumba, pero vivo en Córdoba desde que tenía 10 años. Una vez, a los 20, fui a visitar a un hermano en Tulumba, que trabajaba como boyero en el campo. Lo ayudé a faenar a los animales y le pregunté para qué usaban el cuero. Cuando me dijo que lo descartaban me di cuenta de que ese era un trabajo lindo y que yo podía aprender”, relató.

-¿Cómo empezó?

-Me traje todo el cuero que sobraba a Córdoba; compré un libro para instruirme sobre el tema y comencé en mi departamento con el emprendimiento en serio.

Tan en serio se lo tomó, que ahora da clases de artesanía en cuero. “Es bueno que la gente pueda vivir de sus recursos y reciba apoyo para lograrlo”.

Cómo arrancar

La pregunta del millón es por dónde arrancar el negocio. Casi todos empiezan con actividades que normalmente realizan por placer, como pasatiempo o como segunda fuente de trabajo .

“Yo empecé con 400 pesos, que era todo lo que tenía. Es muy complicado al principio porque estos negocios van creciendo a medida que uno va sumando dinero a la inversión”, dice Cecilia, que produce cosmética artesanal hace siete años.

Este es un ejemplo de negocio consolidado, que comercializa su producción en Córdoba y otras provincias del país .

La historia de Cecilia comenzó con un traspié. Ella es química, pero después de 15 años de insistencia en la industria, se dio cuenta de que sus “currículum no funcionaban, pese a que eran ricos”.

-¿Qué hiciste entonces?

-Me planteé qué podía hacer con lo que tenía y sabía. De todos modos no fue tan fácil, de hecho mis comienzos fueron durísimos, porque estaba en una etapa de menosprecio, muy caída, con un divorcio entre las manos, dos hijos y sin plata.

Si había algo que Cecilia tenía claro, era que poseía los conocimientos suficientes como para producir cosméticos de calidad.

Así fue que empezó a fabricarlos en un galpón que su hermano le prestó en Río Ceballos. “En un tuper de tres kilos preparaba las cremas. Iba a la mañana, elaboraba, lo ponía en una mochila y me volvía a Córdoba. En la terminal de ómnibus me juntaba con mi socio, y le entregaba el material para que vendiéramos”.

Esta cosmetóloga junto a su socio, ahora vende productos cosméticos “desde Calafate hasta Formosa “, y son proveedores nada menos que del Hospital Clínicas y una importante cadena de farmacias.

-¿Cuánto venden?

-Ah no, ni idea… eso tenés que preguntárselo a mi socio, yo soy rata de laboratorio.

- !Y yo soy el soñador! -grita el socio desde el fondo del stand. Después explica que la empresa vende 500 kilos de productos cosméticos artesanales al mes.

“Cuando el negocio apenas marchaba salí en busca de un crédito. Hacíamos números con los asesores de los bancos y recuerdo que me decían: ‘Con esto no vas a ganar un peso´. Pero yo tenía que hacer marchar el negocio para vivir”, dice Cecilia.

-¿Y qué hiciste con el crédito, cuando lo lograste?

-Ayudó mucho a desarrollar mi negocio. Pero no me alcanzó, porque esto para crecer necesita una reinversión constante.

En el caso de Pedro Moressi , un artesano que le da valor agregado al trapo de piso tradicional , el negocio le permitió criar, junto a su esposa, a seis hijos. El emprendimiento consiste en la fabricación de caminos de mesa, revisteros y fundas para almohadones .

-¿Dónde vende los productos?

-Hacemos venta domiciliaria. Tengo cinco personas que salen a la calle a ofrecer los productos, de hecho hay una vendedora muy buena que sale unas horitas y vende 30 artesanías.

La confianza que se tiene Pedro como emprendedor, salta a la vista. “Estoy seguro de que si tuviera más gente en la calle trabajando, vendería el doble” , dice.

Esa confianza es la que le permitió a Pedro y a los otros emprendedores que su pasatiempo se transformara en un negocio propio y rentable. En cuanto a la fórmula, todos coinciden. Saber desarrollar alguna actividad, animarse, y dar el primer paso.

Fuente: La Voz del Interior




Deja un Comentario

Cerrar
Enviar por Correo