Tribuna

Experiencias emprendedoras

Patricia Semorile y Mora Mamone

Apertura - Sábado, 13 de enero de 2018

Crearon su propia marca de trajes de baño hace 25 años y no pasa de moda

Crearon su propia marca de trajes de baño hace 25 años y no pasa de moda

La Flor de Lavanda produce 20.000 trajes de baño al año para todas las edades y cuerpos.

Hace más de 25 años, Patricia Semorile y Mora Mamone se unieron con un fin en común: integrar maternidad y trabajo emprendiendo un negocio juntas. Amigas desde hace muchos años – se conocieron a través de sus maridos- ambas tenían profesiones muy diferentes que ejercieron hasta que nacieron sus hijos: Mamone es técnica hematóloga y Semorile, maestra jardinera. “A las dos nos costaba encontrar trajes de baño que nos gustaran, veíamos que había una necesidad y un nicho poco explotado”, relata Semorile a Mujeres Que Hacen acerca de cómo crearon la firma de trajes de baño La Flor de Lavanda con más de dos décadas de trayectoria. Hoy, con locales propios en Recoleta, Belgrano y Beccar, venta mayorista en todo el país y una producción de 20.000 trajes de baño al año para todas las edades, la marca factura $ 8 millones anuales.

“Fue un verdadero desafío porque ninguna venía del rubro, pero a Mora le gustaban los moldes, las costuras, el diseño y a mí la venta y los números, así que enseguida vimos que nos complementábamos bien”, explica Semorile. El arranque fue en un showroom y en tiempos pre redes sociales la difusión de boca en boca confirmó que el producto era un éxito. ¿El secreto? Según sus creadoras, la calidad y la variedad. “Altas, bajas, con poco busto y mucha cadera, curvilíneas y flacas: hay trajes de baños para todas. Esa es la premisa y el motor que nos impulsa”, explican. “Cualquiera que haya estado en un probador en traje de baño puede entenderlo. Encontrar 'la' pieza para una es difícil. Por un lado es un momento feliz, porque significa verano y vacaciones, pero por otro nos enfrenta al cuerpo que nos tocó, real y sin trampas. La idea es que nadie se vaya sin su traje de baño”, explican sus dueñas.

Sus colecciones son amplias, con casi 50 diseños distintos entre bikinis, tankinis y enteras, hechas con materiales nacionales. “Las mujeres grandes y de mediana edad junto con niñas y teens son nuestro segmento más fuerte”, explican. Además de su presencia en todo el país, venden en países como Chile, Uruguay y EE.UU.. En invierno, cuando bajan las ventas, ofrecen tejidos y accesorios de mujeres aunque aseguran que la venta de trajes de baño es durante todo el año. “En estos 25 años hemos sido testigos de los vaivenes de la economía argentina. Arrancamos la empresa cuando estaba en el 1 a 1 y hasta el día de hoy tratamos de acompañar a la economía del país e ir amoldándonos”, explican.

“El desafío en 2018 es aggiornarnos con la parte digital lanzando nuestra tienda online, una tendencia que crece”, adelantan. Consultadas acerca de qué consejos darían a quienes recién arrancan, responden: “Que no se quedan con las ganas. Nosotras le pusimos mucha pasión y es al día de hoy que nos encanta lo que hacemos. Siempre hay un espacio para desarrollar algo. Después hay que tener mucha paciencia e ir paso a paso. La clave para durar en el tiempo es no estancarse y acompañar los cambios”.
Por Guadalupe Sánchez Granel