Miércoles, Septiembre 2, 2009
Idea de negocio
Miércoles, Septiembre 2, 2009
Las ideas de negocio son el punto de partida de cualquier proyecto empresarial. Una vez que se ha detectado una oportunidad de negocio es fundamental hacer un análisis de previabilidad de la idea, para determinar si es factible o no llevar adelante el proyecto.
De la idea a la oportunidad de negocio. ¿De dónde surgen las ideas de negocio? Conozca alguna de las fuentes más comunes.
Factores clave para identificar una oportunidad de negocio: la capacidad emprendedora, la existencia de demanda suficiente y el acceso a los recursos.
Plan de empresa
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Una herramienta imprescindible para poner en marcha un proyecto, independientemente de la experiencia profesional del promotor y la envergadura del proyecto.
¿Qué es el plan empresa?
Identifique y analice una oportunidad de negocio, examine la viabilidad del proyecto y desarrolle las estrategias necesarias para crear la empresa.
Presentar la idea
Se trata de dar a conocer la idea de negocio, presentar a los promotores y describir los productos o servicios a desarrollar.
Estudio de mercado
Análisis del Macroentorno (factores socioeconómicos, tecnológicos, culturales, etc.) y del Microentorno de la empresa (clientes, proveedores y competencia).
Plan de Marketing
Defina el posicionamiento de la empresa en el mercado y la política de productos, precios, distribución y comunicación a seguir.
Organización interna
Concrete el proceso de producción, la política de calidad y los perfiles necesarios para la creación del equipo de trabajo que desarrollará el proyecto.
Análisis Económico
Detecte las necesidades de inversión para poner en marcha el proyecto, así como los recursos disponibles inicialmente.
Formas jurídicas
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Una vez que se ha elaborado el Plan de Empresa y el estudio de éste ha determinado la existencia de un proyecto viable, es el momento de dar cobertura legal a la futura empresa.
Formas jurídicas que puede adoptar una empresa en la República Argentina
Financiación
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Constitución y puesta en marcha
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Conozca los procedimientos y requisitos necesarios para la realización de los diversos trámites legales y administrativos para constituir y poner en marcha una empresa.
Personas Físicas o Sucesiones Indivisas
Previo a la inscripción, el contribuyente debe analizar si reúne las condiciones de Pequeño contribuyente teniendo en cuenta determinados parámetros y condiciones.
Cooperativas
Una cooperativa está constituida por personas que se asocian en régimen de libre acción y baja voluntaria, para la realización de actividades empresariales encaminadas a satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas y sociales, con estructura y funcionamiento democrático; conforme a los principios formulados por la Alianza Cooperativa Internacional.
Sociedades No Constituidas Regularmente y sociedades de Hecho
Sociedades de Hecho: son aquellas que tienen un objeto comercial, pero no se adecuan a un tipo societario. La exposición de motivos de ley 19550 establece que son las que no se instrumentan (no se escriben o no tienen contrato escrito) con un objeto comercial.
Sociedades irregulares: son aquellas que se adecuan a un tipo societario pero no alcanzan la regularidad por no inscribirse en el Registro Público de Comercio. Adolecen de un vicio formal o su iter constitutivo se ha interrumpido, por lo que no se inscriben en el Registro Público de Comercio.
Sociedades Regulares: Sociedad de Responsabilidad Limitada (srl), Sociedad Anónima (sa)
Las SRL dividen su capital en cuotas. Los socios limitan su responsabilidad a la integración de las cuotas que suscriban o adquieran (art. 146 LSC), mientras que en las S.A su capital se representa en acciones. Los socios limitan su responsabilidad a la integración de las acciones suscritas (art. 163 LSC).
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Análisis de previabilidad
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Factores clave para identificar una oportunidad de negocio: la capacidad emprendedora, la existencia de demanda suficiente y el acceso a los recursos.
DE LA IDEA A LA OPORTUNIDAD DE NEGOCIO
Una idea no tiene por qué ser una oportunidad de negocio. Pero si idea y oportunidad coinciden, la creación de una empresa podrá ser viable.
Para saber si la idea emprendedora es una oportunidad de negocio habrá que escuchar atentamente al mercado, testarla y tener en cuenta además otras variables como: la capacidad emprendedora, la existencia o no de una demanda suficiente y la posibilidad de disponer de recursos.
Capacidad Emprendedora
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Una de las tres condiciones básicas de previabilidad de un proyecto empresarial consiste en el análisis de la capacidad emprendedora del promotor o grupo emprendedor. Aunque no existe un perfil ideal del emprendedor, sí se puede identificar algunas actitudes y aptitudes que favorecen al emprendedor.
Las aptitudes se refieren a las habilidades y conocimientos en los que se apoya el buen emprendedor, mientras que las actitudes apuntan las maneras o comportamientos del futuro empresario.
Éstas son algunas características que denotan capacidad emprendedora:
• Creatividad
• Capacidad organizativa
• Capacidad de dirigir y motivar al personal
• Capacidad de trabajo
• Planificación
• Resistencia a la frustración
• Capacidad de asumir riesgos
• Disponibilidad de tiempo
• Capacidad de observación y análisis
• Adaptación al cambio
• Capacidad de establecer relaciones interpersonales en el entorno de la empresa
• Capacidad de inspirar confianza a socios, colaboradores, clientes, proveedores, empleados, bancos.
• Confianza en sí mismo e ilusión por el proyecto
• Saber elegir a los colaboradores y formar un verdadero equipo
• Capacidad para tomar decisiones
• Iniciativa y espíritu innovador
• Capacidad para organizar y coordinar medios económicos, humanos y materiales
• Visión estratégica.
Además, la capacidad técnica y financiera y el conocimiento del sector en el que se va a realizar la actividad van a resultar imprescindibles para el éxito del proyecto. La formación y los apoyos familiares también son importantes. El emprendedor no tiene porqué ser un especialista en los diferentes campos que afectan a la vida de la empresa, pero sí debe tener un conocimiento global de los mismos y saber rodearse de un buen equipo de colaboradores.
Las aptitudes se refieren a las habilidades y conocimientos en los que se apoya el buen emprendedor, mientras que las actitudes apuntan las maneras o comportamientos del futuro empresario.
Si nos referimos a un grupo promotor sería conveniente realizar la autoevaluación de manera individual y también conjunta, ya que el grupo funciona de manera diferente a cómo lo hace la suma de los diferentes individuos. Cuando nuestro proyecto es colectivo, resulta más fácil que los perfiles se complementen y las capacidades de las que carezca uno de ellos se encuentren en otros.
Demanda suficiente
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La viabilidad de un negocio depende de su permanente adecuación a las necesidades del mercado. Es necesario, por tanto, saber hacia dónde se dirige la demanda de los consumidores para identificar una oportunidad de negocio con futuro.
Valorar si se contará con demanda suficiente, si el mercado lo necesita, si no está saturado ya con la oferta actual, si el futuro negocio tendrá clientes, si éstos podrán pagar por esos productos o servicios y si estarán dispuestos a ello.
Es importante tener en cuenta el grado de innovación de la idea, estudiar la competencia existente y valorar la sensibilidad a los cambios económicos, sociales, políticos y demográficos del entorno que puedan afectar a nuestro producto o servicio.
Recursos suficientes
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Otro punto fundamental a la hora de hacer el primer análisis que determinará si la idea de negocio puede ser o no viable es la identificación de los recursos necesarios, que se pueden dividir en tipos:
Recursos humanos
Es necesario determinar la disponibilidad y dedicación del promotor o promotores del negocio y comenzar a pensar en la plantilla laboral necesaria para llevar a cabo la actividad desde un principio, así como la cualificación requerida. Se puede contar con personal interno y personal externo.
Es importante también tener en cuenta los tipos de contrato que se pueden realizar y los gastos de personal derivados de estas contrataciones.
Recursos técnicos
Valorar los aspectos técnicos y organizativos que conciernen a la elaboración de los productos o a la prestación de los servicios: capacidad técnica de los promotores y del equipo inicial, prescripciones técnicas, innovación del producto o servicio, marcas, patentes, equipamiento, etc.
Recursos económicos
Decidir si se contará con financiación propia o ajena para cubrir las necesidades de puesta en marcha e inicio de la actividad. En caso de optar por fuentes de financiación ajena, tener en cuenta las posibles ayudas que se ofrecen para el sector de actividad, y/o prever las garantías de que se dispone para obtener financiación bancaria (avales, hipotecas, etc.).


